¿Puedo soñar contigo?

Autora: Julia Aroca Cabeza
Curso: 2º ESO
IES Zaframagón, Olvera (Cádiz)

Hace como cuatro meses que me embarqué en esta pequeña historieta. ¿El porqué? No alcanzo a saberlo, supongo que por la magia que transmitía la novela cada vez que la miraba. Y como quien no quiere la cosa, un día me adentré en un maravilloso mundo, aunque tan real como que las cometas no vuelan sin aire, o como que las personas necesitamos el aire para vivir. Empezar a leer esta gran aventura no fue una mala idea, en absoluto. Es más, creo que fue una idea increíble. El principio siempre es lo más difícil del camino y como tal, a mí me costó avanzar más allá de la portada y pocas líneas en adelante. Hasta que un oscuro y aburrido día decides tomártelo en serio. ¿Quién sabe? Lo mismo puede ser divertido, pensé, y hasta ahora, no me equivocaba. Entonces, sin más ni menos, continué con mi historia.

A la vez que iba leyendo, me iba gustando más, cada vez tenía más ganas de leer y en esos momentos, sentía los sentimientos a flor de piel. Y cada vez que descubres un secreto nuevo, sientes con más intensidad cómo tu corazón acelera y cómo te va subiendo un sentimiento de preocupación y puede también que de emoción por los personajes. Y así vas avanzando en la historia, sin pensar ni un instante en lo que queda, o en lo que pueda venir, solo en lo que estás asimilando, porque lo acabas de leer justo en ese preciso momento. Pero, siendo sincera, ¿por qué tenía que terminar?, ¿por qué no podía continuar y hacerse infinito? ¿Por qué tendría que dejar de leerlo algún día? Yo quería nuevas aventuras. Quizá fuera tan bonito y perfecto que no podía ser real, es lo que me decían algunos, pero yo pensaba y sigo pensando que podía ser tan real como tú llegaras a querer. Tan sencillo como ponerle ilusión, porque una vez que sin tu querer, terminas de leer y ves que al doblar la página lo único que queda es una bonita contraportada llena de comentarios de autor, fotos y agradables dibujos, te das cuenta de que hace ya diez capítulos que de tu cara van cayendo una lágrima tras otra, incontrolables y que la maravillosa historia, la que por un momento te ha ausentado de la triste realidad y de este mundo cruel, te ha hecho sentir lo que a cualquier joven adolescente, inocente y enamorado de la vida le gustaría vivir, pero que por suerte o por desgracia, al igual que no todos podemos cambiar el mundo, ni todos podemos vivir y dejar vivir, no todos podemos vivirla. Es cuando miras hacia abajo y pierdes la mirada en tus pensamientos y sabes que toda la historia ha llegado a su fin.

Entonces te paras, por un momento no avanzas y recuerdas todos y cada uno de los momentos buenos y los malos, ya que no son nada el uno sin el otro y que todo tiene dos caras. Y ahí te das cuenta de que esos momentos siempre estarán ahí, en ese estante, entre muchos más libros. Ahí estará él, de pie, mirando a la nada, siempre estará el libro que releerás cientos, miles y millones de veces, hasta que te sepas de memoria cada una de las líneas de principio a fin, deseando que algún día sea más que un libro y se haga realidad. Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Y yo he aprovechado cientos de mis momentos para leer esta pequeña novela. Esta, sin duda alguna, ha dejado marcada huella en mí, una huella que siempre quedará para el recuerdo, de algo que conseguí. Al fin y al cabo, la vida sigue y quieras o no, poco a poco vas olvidando todo lo leído a lo largo de ella pero, no sé por qué, yo con este libro, me quedo con lo importante, cosas que tengo el presentimiento de que no se me van a marchar nunca de mi distraída cabeza. Yo me quedo con lo que algún día podrá o no pasarme, pero que al fin y al cabo me ha enseñado tanto, como cualquier experiencia de la vida. Porque me ha enseñado a buscar algo en la vida, a perseguir mis sueños e ir detrás de lo que busco para ser feliz. Me quedo con eso de que nunca, jamás, hay que rendirse. Por encima de todos y de todo, hay que seguir adelante, afrontar todo lo que venga con conocimiento y madurez, saber lo que haces en todo momento, porque muchas veces estamos muy ciegos y hasta que esta mala venda, que nos tapa los ojos no se cae, no nos deja ver que nunca lo bueno es tan bueno como aparenta, ni lo malo es tan malo como nos hace ver.

He podido ver con este libro que siempre, a pesar de las circunstancias, hay que luchar por lo que uno quiere y merece, cueste lo que cueste. ¿Por qué tenemos que rendirnos? Rendirse es de cobardes y tanto la vida como las historias son un juego que solo pertenece a los valientes. ¿Injusto? Yo lo llamaría arriesgado, ya que solo se vive una vez. Y nadie se puede rendir, ni dejar vencer hasta conseguirlo, porque nadie es más que nade, por lo que nadie puede pasar por encima de ti. Tantas cosas maravillosas que me ha enseñado esta historia, son tantas.

Me he dado cuenta de que los imposibles no existen, que lo imposible siempre es posible y solo es imposible cuando dejas de mirar a tus metas, cuando dejas de subir escalones. Porque nada es seguro, pero todo es posible, ¿no? Con el tiempo ves que siempre has aprendido más de lo vivido y con este libro, se puede decir que me pasó eso, porque ¿qué es el amor? ¿Puede ser posiblemente una de las cosas más importantes que hay entre cielo y tierra? Puede ser, no diría lo que más, pero este gran libro también ha querido enseñarme para que yo hoy pueda estar aquí escribiendo esto, que hay que querer a las personas de verdad, de corazón. A valorar lo que uno tiene, porque sin saberlo, lo puedes perder en cualquier momento, cuando menos lo imaginas. Que la amistad siempre está por encima de todo y no debemos despistarlas, porque  con el tiempo te darás cuenta de cuáles eran de verdad, que serán solo aquellas que logren sobrepasar todas las barreras que les ponga el futuro. Que la familia es el golpe de suerte que han querido regalarnos en la vida, y como tal, lo debemos valorar. Pero de tantas cosas como estoy contando, yo destaco y me quedo con esta si me dan a elegir.

Este libro es tan grande porque ayuda a mucha gente a salir del mal momento en el que no te aceptas a ti mismo y yo creo, que lo mejor que tiene es que te enseña a ser uno mismo, porque siendo uno mismo ya hemos ganado y es entonces, solo entonces, cuando podremos mejorar. Cada uno es diferente y eso es lo que gusta, porque desde mi punto de vista, lo normal aburre y lo de siempre cansa.

A muchos les parecerá una gran tontería todas estas palabras que estoy escribiendo aquí, de que un pequeño objeto demuestre tanto, pero así es, para mí, muy importante. Cada uno guarda su opinión y yo tengo el placer de daros la mía. Esto no es más que una mezcla de amistad, amor y sobrevivir a los problemas. En resumen, la vida de cualquier adolescente. Es solo una historia escrita en papel, inventada, no hay más. Tantas veces he escuchado eso y sigo pensando, que después de leerlo, quien piense eso tiene más personaje que persona.

Después de todo lo que he dicho, creo que habréis pillado de lo que trata el libro, pues es una típica novela más de adolescentes, sus peleas con sus amigos, unos se enamoran de otros, algunos tienen problemas de salud difíciles de superar, que pueden darte la muerte y en este caso, también, un grupo de chicos que deciden dejar de estar solos. Sea como sea tiene algo de diferente que la hace especial y te deja con ganas de más. Es increíble cómo alguien puede morir por amor, ¿no? Esta chica de la historia lo hace, al igual que en la vida real, cuando te arrepientes de haberle causado tanto daño a una persona que tanto querías y ves que no hay marcha atrás. ¿Es increíbler que seis chicos incomprendidos pasen de vivir una pesadilla a un sueño encantado? Ficticia o real, hay que saber elegir a los amigos, ya que son la familia que nos dan a escoger y al fin y al cabo, vale más la calidad que la cantidad.

He escuchado también decir que en los libros todo es bonito y las desgracias solo ocurren en la vida real, que los libros las esconden. Entonces, si esto es así, siempre tendré la esperanza de que esta historia se viva, si es que no ha sido vivida ya, ya que lo único que hace bonito a una mala enfermedad en la historia, es que a diferente de la vida real, esta chica pone ganas de luchar por salir de ella y superarlo con el apoyo de los suyos. Es semejante a la realidad, una bonita copia de la vida, diría yo. Pero eso sí, solo le encuentro una diferencia: el libro puede llegar tan lejos como quiera, no tiene límites, porque él es el límite, sobrepasa cualquier barrera del destino, no es imposible no, pero muy pocas personas y cada vez menos personas llegan a conseguir, quizá por miedo a peder o bueno… por miedo a ganar.

Un amigo mío decía que perderás muchas veces, en cambio, otras solo aprenderás, porque para ganar siempre habrá que subir un escalón más, incluso cuando llegues a lo alto de la montaña. Siempre te podrás superar. Y el libro te hace entender eso de alguna manera, porque al final de todo, después de las letras, los momentos, después de todo, la vida sigue y lo único que te queda, es la ilusión por ser el protagonista de la historia, de esta bonita aventura o de la tuya propia. Pero claro, cada quien tiene su historia y por supuesto, esta que he contado es la que le ha tocado vivir a Valeria, Raúl, Elisabeth, Esther, Bruno y Mery. La mía, como mi gran autor decía, está escrita en alguna parte entre las nubes y las estrellas con tinta invisible. No se sabe muy bien cómo ni el porqué, pero está escrita. Aunque mientras tanto, no se trata de esperar, se trata de buscar, de seguir y no parar, porque no hay mundo sin gravedad, porque los momentos del día a día es lo mejor de la vida. Y nosotros estamos hechos de ellos, de lo que leemos y queremos hacer realidad.

Como nada es imposible, yo quiero vivir mi historia. Esta historia me parece perfecta pero no es mía, así que mientras la busco, voy a aprovechar cada minuto y por qué no… ¿puedo soñar con ella?

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