IES Turóbriga, Aroche (Huelva) 2019

Harry Potter y la Piedra Filosofal

Autora: Laura Soria Vázquez
Curso: 1º ESO
IES Turóbriga, Aroche (Huelva)

Harry fue rescatado con vida de un accidente en su casa, por Hagrid (los guardabosques de Hogwarts). El director Dumbledore y la señorita McGonagall, ambos profesores de Hogwarts, cuando se enteraron de la muerte de sus padres y de que él había sobrevivido decidieron con quién se quedaría aunque no eran como ellos. Esperaban ausentes a Hagrid, que venía en una motocicleta que volaba y entre sus ropajos llevaba a Harry envuelto en una suave capa para dejarlo en casa de sus tíos.

Cuando los Dursley abrieron la puerta, a la mañana siguiente, se encontraron a un niño de cabellos negros y que en su frente lucía una delicada cicatriz. Éstos tenían un hijo llamado Dudley, regordete y que siempre se metía con Harry. A ambos le daban un trato muy diferente. Cuando Harry se hizo mayor, los Dursley lo metían debajo de la alacena. Allí dormía, hacía los deberes del colegio y era donde pasaba la mayor parte del tiempo en actitud pensativa. Les preguntaba una y otra vez a sus tíos por qué se había quedado huérfano, pero ellos lo ignoraban y decían que sus padres habían muerto en un accidente de automóvil.

Un fin de semana Dudley y un amigo suyo fueron al zoo, sus tíos lo querían dejar en casa, pues ocurrían cosas muy extrañas cuando él estaba cerca. Pero Harry insistió y al final terminó yendo. Cuando estuvo en el zoo se quedó atrás entreteniéndose con una boa constrictora brasileña, hablaba con ella y le preguntaba. La gente y los Dursley miraban indecisos, mientras que él clavaba sus ojos verdes en el vidrio que separaba a ambos. Varios segundos después los cristales de la vitrina de cristal, en donde estaba reclusa la boa, saltaron por los aires y la serpiente serpenteó por los suelos y la gente corrió al verla.

Con el paso del tiempo seguían ocurriendo cosas extrañas y habían llegado cartas del Colegio de Magia y Hechicería Hogwarts. Entonces, una noche lluviosa los Dursley fueron a una casa al otro lado de un lago, para estar alejados de la sociedad y de las cartas de la escuela. A medianoche un ruido estridente los despertó, y por la puerta apareció Hagrid con un paraguas rosa en sus enormes manos. Le entregó la carta de Hogwarts, pero Harry no entendía por qué le entregaba esa carta. Hagrid le explicó que él era un mago y que sus padres habían muerto a causa del hechizo más poderoso y por eso tenía esa cicatriz en la frente.

Hagrid lo llevó a la estación de tren muggle (la gente no maga) para ir a Gringots (el banco de los magos) y al callejón Diagon (el callejón que tenía todas las tiendas mágicas) en Londres, a coger dinero y a hacer las compras de la escuela. Compraron todos los libros, la varita, el uniforme y una lechuza llamada Hedwing, pero antes de irse de compras cogieron el dinero de la cámara de Gringots.

A principios de Septiembre Hagrid le compró un billete de tren a Harry para que fuese al colegio, para el andén nueve y tres cuartos. Lo atavió con unos carritos en los que llevaba los baúles y la jaula de la lechuza. Lo volvió a dejar en casa de los Dursley.

A la mañana siguiente su cargado baúl se posó en el auto de tío Vernon. Al llegar a la estación de King’s Cross montó sus pertenencias en el carrito y se dirigió al andén nueve y tres cuartos. Pero no había ningún andén nueve y tres cuartos, pasaba del nueve directamente al diez. Entonces le preguntó a la señora Weasley, quien tenía siete hijos y especialmente su hijo Ronald Weasley iba también a primero, si conocía el andén éste. Entonces los Weasley y Harry pasaron a través del muro al andén nueve y tres cuartos, y se montaron en el expreso cuando el tren empezaba a soltar el vapor porque iban a partir ya. Durante el viaje conoció mejor a Ron. Y también por primera vez a Hermione, Neville, los Weasley y al antipático de Dracco Malfoy.

Cuando llegaron, se dirigieron hacia el castillo. Una vez allí el Sombrero Seleccionador les indicó a cada alumno nuevo a qué casa pertenecía. Las casas eran Hufflepuff, Ravenclaw, Slytherin y Griffindor. A Hermione Granger, Ron Weasley, Harry Potter y Neville Lombotton les tocó a Griffindor. Y a Dracco Malfoy, Pansy Parkinson,… a Slytherin. Una vez terminó la selección y el banquete se fueron a la Torre Griffindor, a reposar para el día siguiente.

Al principio Hermione no era amiga de Harry y Ron, porque una vez los escuchó hablar de ella, riéndose entre dientes, hasta que un día les agradeció que la hubiesen salvado el día de Hallowen, de un trol gigante que la estaba atacando en el cuarto de baño de las chicas. Desde ese día se les conoce como el “trío de Harry Potter”. Iban a clase juntos, comían juntos,…

Un día en el que estaban dando clase de vuelo Malfoy le cogió la recordadora a Neville Lombotton, mientras que éste y la señorita Hooch iban a la enfermería, porque Neville se había roto la muñeca al bajar de su escoba. Dracco se la escondió en lo alto de un árbol cercano, y Harry le insistió para que se la devolviera. Malfoy lo ignoró completamente y Harry se vio obligado a montar en su escoba y pelearse con Malfoy. La terminó recuperando, pero cuando volvió la profesora le quitó cinco puntos para Griffindor. Ese día la señorita McGonagall lo vio montar en la escoba desde su despacho, y lo apuntó a jugar al quidditch. En éste dos equipos de 7 jugadores (3 cazadores, 2 golpeadores, 1 guardián y 1 buscador) juegan montados en escobas mágicas. Se utilizan tres tipos de pelotas (2 bludger, 1 snitch dorada y 1 quaffle). El partido termina cuando el buscador captura la snitch, recibe 30 puntos. El entrenador es Oliver Wood, que es el buscador de Griffindor.

Al no poder enfrentarse uno contra otro, por la interrupción de la señorita Hooch, se retaron para un duelo a medianoche en el tercer piso del castillo. Al llegar al lugar, Malfoy y sus compañeros no habían llegado aún. Los de Slytherin no cumplieron el pacto de estar allí a la hora. Entonces escucharon a Filch, el conserje, hablando con su gata Norris. Corrieron a toda prisa por el corredor y llegaron a una puerta, o entraban o Filch los mataría por estar despiertos a medianoche. Estaban en el pasillo prohibido del tercer piso. Al principio siempre se peguntaban por qué estaría prohibido, pero en aquel momento lo supieron. Había lo que parecía ser un perro, pero no un perro normal sino de tres cabezas, que custodiaba algo bajo sus pies. Salieron corriendo escaleras abajo hasta la Torre Griffindor.

Hermione que era la más lista investigaba qué sería lo que custodiaba aquel perro feroz, y descubrió que se llamaba Fluffly. Hagrid lo había comprado en una subasta. Custodiaba la piedra Filosofal: el antiguo estudio de la alquimia está relacionado con la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes asombrosos. La piedra filosofal puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce el Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe.

Ellos creían que quien quería la piedra era Snape (el profesor de pociones), porque lo oyeron hablar con Quirrell (profesor de defensa contra las artes oscuras, quien tenía un pañuelo púrpura que le cubría la cabellera) y por asistir a clase con la pierna vendada, y ellos pensaban que se pudo enfrentar con el perro de tres cabezas y éste le hirió.

El director Dumbledore le regaló a Harry una capa invisible, que guardaba del padre de Harry (James Potter) y la señorita McGonagall una Mimbus 2000 (la mejor escoba de carreras por el momento). Jugó mucho partidos de quidditch y en todos ganó.

Un día Harry, Ron y Hermione se dirigieron hacia el pasillo prohibido del tercer piso, donde se encontraba Fluffly, el perro de tres cabezas. Hermione descubrió cómo relajar al perro. Harry traía una flauta y empezó a tocarla dulcemente, hasta que el perro se durmió profundamente y quedó libre la trampilla que había bajo sus pies. Los profesores les pusieron unas pruebas para que no pudieran conseguir la piedra, pero entre todos consiguieron pasarlas todas, aunque al final sólo llegó Harry, quien combatió con Quirell-Lord Voldemort (bajo el pañuelo púrpura de Quirell se encontraba la cara de Lord Voldemort, quien mató a sus padres).

Quirrell terminó muriendo y el señor Tenebroso, que quería conseguir la piedra para su inmortalidad, acabó vivo.

Lo que he aprendido en este libro es el valor de la amistad y la importancia del trabajo en grupo. Por ejemplo, en las pruebas de los profesores que separaba a la Piedra Filosofal de ellos. Hermione contribuyó con sus conocimientos de herbología a escapar de la planta del Diablo, Ron con su destreza en el ajedrez mágico y Harry con su habilidad como buscador en el quidditch, montó en una escoba y consiguió coger la llave que daba a la última prueba.

También tengo que destacar que sus tíos no lo protegían y muchas personas empatizamos con Harry y nos sensibilizamos por el trato que éstos le daban. En cambio su madre, por amor, sacrificó su vida para que Voldemort no matara a Harry en el valle de Godric y le diera poderes especiales para vencer el mal.