CPR Adersa 6 (Campofrío y La Granada de Riotinto, Huelva) 2021

Nunca seré tu héroe

Nombre: Carlos Julián Sánchez Bermejo
Curso: 2º ESO
Centro: CPR Adersa 6 (Campofrío y La Granada de Riotinto, Huelva)

Mi prima ya me advirtió aquella fría tarde de noviembre cuando desenvolvía mi regalo de cumpleaños, que ese libro escondía historias tan interesantes que no podría dejar de leerlo. Y así fue: enseguida me vi metido de lleno en la vida de Andrés, conociendo su entorno y conviviendo con su familia y amigos en un instituto de la ciudad de Madrid en primavera, paseando por la plaza de la fuente de los delfines y cruzando por S. Andrés y Velarde hasta llegar a la plaza de Juan Pujol.

A medida que iba leyendo el libro, descubrí que en sus páginas se abordaban, con mucho humor y de forma muy realista, los problemas cotidianos y las inquietudes de los adolescentes: desde cosas tan simples como el acné a problemas tan serios como el alcoholismo o los embarazos no deseados.

Y conocí a Andrés: un adolescente al que lo único que le anima es dibujar cómics, un héroe con los pies en el suelo y la cabeza en las nubes al que le sale todo mal: está harto del colegio y de los profesores (ha suspendido cuatro asignaturas), su novia le ha abandonado, y su mejor amigo se ha enfadado con él. Tiene que aguantar a su hermana pequeña, Paula, que es una cotilla y una plasta- aunque acabará descubriendo que es todo corazón- y además tiene que soportar también a su hermano mayor que se cree muy listo y que se dedica a hacerle la vida imposible. Por otra parte, la relación con su madre es imposible y está llena de broncas porque no estudia. El único que le cae bien es su padre, hombre muy trabajador, con el que comparte su afición por el fútbol.

Con todo esto, el único apoyo que le queda es refugiarse en sus amigos. Y apareció Dani, su mejor amigo y compañero de fatigas y suspensos, saliendo con él todas las noches de marcha y regresando borrachos y de madrugada.

Me alegró el cambio de actitud hacia su peor enemigo, Jorge, el típico empollón, porque en el fondo era buena persona y se convirtió en uno de sus mejores amigos. Compartí el abandono de su novia Sara y comprobé cómo, al final, acabaron siendo buenos amigos. Conocí a Belén y la importancia de ese personaje en la vida de nuestro protagonista, porque gracias a su ayuda y a la de Jorge, se convertirá en un chico estudioso y aprobará las cuatro asignaturas que tenía suspendidas. Aquí también entra en escena su hermana Paula “doña perfecta” compartiendo con él una gran idea: utilizar garabatos y las historietas de cómics para estudiar las distintas asignaturas. Así nacen, por ejemplo, don Voltio y don Amperio.

Lo que más me impactó fue su apuñalamiento por intentar salvar a un chico marroquí en una pelea con una banda de neonazis, amigos de Jorge y cómo a partir de ahí se dio cuenta que siempre se está a tiempo de cambiar el estilo de vida y las conductas. Por eso, modificó el comportamiento con sus padres y dejó de darles malas contestaciones.

Al final, y gracias a su afición por dibujar cómics, se le reconoció su talento y resultó ganador de un concurso premiado con 600 euros que le llevaría a cumplir uno de sus grandes sueños: ver publicada su obra.

Solo me queda añadir que el libro me ha parecido muy entretenido porque se calca una parte de la vida de los adolescentes, y en cierto modo, me he sentido comprendido e identificado con los personajes y las situaciones que viven, por la cantidad de anécdotas graciosas que se suceden y por el reflejo tan realista que hace de la sociedad en que vivimos. Por eso, recomiendo su lectura a los jóvenes ya que resulta muy ameno y fácil de leer y sobre todo porque nos enseña que, a través de valores tan importantes como la amistad y el esfuerzo, podemos mejorar nuestra vida cotidiana, dejando atrás cosas tan insignificantes como la belleza y la popularidad.

Majdulin

Nombre: Fátima Hamdi Bachir
Curso: 2º ESO
Centro: CPR Adersa 6 (Campofrío y La Granada de Riotinto, Huelva)

Aquel día, cuando entré en el cuarto de mi hermana para cogerle una blusa, al abrir el armario, se me vino encima una caja rosa llena de libros. Uno de ellos me llamó la atención porque estaba escrito en árabe. Cuando lo tuve en mis manos, descubrí que era antiquísimo y que estaba un poco desgastado, pero sentí muchos deseos de leerlo. Entusiasmada, ojeé sus páginas, la contraportada, descubrí el autor y supe, desde ese preciso instante, que este sería mi libro preferido.

Comencé entonces a transcribir esas letras que ahora se me antojaban extrañas, pero a la vez, cercanas y queridas, porque aunque nací en España, mis raíces y mi familia son de origen árabe y por eso no es de extrañar que supiera hablar y leer desde pequeña, esa lengua tan especial.

El libro narraba cómo un hombre de familia humilde se enamoraba de una chica de la nobleza llamada Majdulin. Sus padres no permitían esta relación ya que Steven era un chico sin futuro y no podía aportar nada a la familia. Pese a todo, empezaron a verse en secreto, comenzando una relación que, desde la cuna, se adivinaba como un amor imposible repleto de obstáculos y sinsabores.

En ocasiones, cuando no conseguía descifrar alguno de sus párrafos, le pedía ayuda a mi madre, y esa lectura compartida en familia, hacía más agradable y enriquecedor el momento. Ella resolvía mis dudas y yo me sentía muy feliz y acompañada, haciendo partícipe a mi madre de esas páginas llenas de emociones, sentimientos y adversidades.

Uno de estos párrafos que me costó traducir hablaba, según mi madre, de cómo nuestros protagonistas se conocieron: Steven tuvo que dejar su tierra porque estaban en guerra y alquiló una habitación al dueño de una mansión. Inmediatamente se nos vino a la mente el gran problema de los refugiados, tan presente en la actualidad y tan viejo como el mundo.

Me contaba mi madre, que un día Steven- hombre muy bondadoso y de buen corazón- coincidió en el jardín con el dueño y entablaron una conversación que terminó con una invitación para cenar. Cuando llegó, se encontró a Majdulin y allí en ese primer encuentro fue donde se conocieron y enamoraron para siempre. Después de esto Steven enfermó y no pudo ver más a Majdulin pero aun así le envió cartas y flores a través de la sirvienta. De alguna manera su padre se enteró de su enamoramiento y no satisfecho con eso, echó a Steven de la mansión. Él se marchó a otra ciudad

pero nunca dejó de mandarle cartas a su enamorada al igual que ella a él. Después de pasar muchos años, Majdulin escribe una última carta llena de pena y ausencias y acaba muriendo. Steven, ahora un músico muy reconocido, al conocer el fallecimiento de su amada, muere también apenado porque nunca pudo estar con ella.

Aunque la historia narrada es un poco triste, yo he disfrutado mucho con su lectura, porque en ella, se han unido mis dos culturas más queridas: la andaluza y la saharaui, y si a esto le unimos lo que me ha aportado la lectura compartida y comentada en familia, la experiencia no ha podido ser más positiva.

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