‘Mi libro preferido’ Castilla y León
4ª edición / curso 2024/2025
En esta página se recopila toda la información relacionada con la 4ª edición de ‘Mi libro preferido’ Castilla y León.
Ganadores 2025
El ganador de la modalidad textual ha sido Manuel Rodríguez Sánchez, alumno del Colegio Diocesano Asunción de Nuestra Señora (Ávila), quien ha resultado ganador del certamen gracias a una profunda y emotiva reflexión sobre el libro ‘El Lute, camina o revienta’. El jurado ha destacado la madurez de su texto y su capacidad de análisis.
En la modalidad textual, el certamen ha reconocido también a Nayara Moreno Ortega, alumna de 1º de ESO del Colegio Santo Domingo Guzmán FESD (Palencia), por su texto sobre ‘La hija del escritor’; a Inés Camarero Mazuela, de 2º de ESO del IES Cardenal López de Mendoza (Burgos), por su trabajo inspirado en ‘Trilogía Fuego’; y a Aisha Kanté Paredes, de 3º de ESO del Colegio Nuestra Señora de Castañar (Béjar, Salamanca), por su relato en torno a ‘Luna de Senegal’.
En la modalidad de pódcast, el jurado ha premiado el trabajo colectivo de Paula Martín Fernández, David Mateo García y Carla Calvo Barriga, del CEO Alto Alagón de Linares de Riofrío (Salamanca), quienes presentaron una adaptación sonora de ‘La casa de Bernarda Alba’. Asimismo, fue reconocida Carolina García Rebaque, del IES Asturica Augusta de Astorga (León), por su personal aproximación al universo de ‘Harry Potter’.
Textos y podcasts ganadores
El Lute, camina o revienta
Nombre: Manuel Rodríguez Sánchez
Curso: 4º ESO C
Centro: Diocesano Asunción de Ntra. Señora (Ávila)
El amanecer apenas comenzaba a teñir el cielo cuando el silbido de los perros de la Guardia Civil rompió el silencio de la sierra. Eleuterio Sánchez, conocido como “El Lute”, avanzaba entre la maleza con la adrenalina en las venas. Cada paso era una lucha, no solo contra el terreno difícil, sino contra un pasado que lo perseguía sin descanso.
Desde muy pequeño, la vida le había enseñado su dureza y crueldad. Crecer en la pobreza y enfrentarse a un sistema implacable le había dejado cicatrices que aún no sanaban. Aquel día, al igual que tantos otros, no tenía opción más que huir. La sombra de una vida que no eligió,lo obligaba a correr, a buscar en la libertad que era la única salvación posible.
Mientras se adentraba en el bosque, los recuerdos se mezclaban con el presente. Recordaba las palabras de su madre, con voz firme pero llenas de cariño: “Hijo, camina o revienta.” Esas palabras, tan simples y, a la vez, tan potentes, se habían convertido en el faro que guiaba sus pasos en medio de la oscuridad. La mirada de desconfianza de la sociedad, todo parecía suceder en ese instante en que la vida le exigía elegir entre caer y luchar.
En cada momento del camino, el eco de sus pisadas se mezclaba con sus pensamientos. No era solo la huida de la ley, era la huida de un destino que ya se sabia, de un sistema que lo había marcado sin conocer su historia. Mientras corría, la memoria le devolvía instantes de una infancia llena de sueños truncados y de promesas incumplidas. Aquellos días en los que la inocencia aún estaba presente en él, antes de que el mundo se volviera tan oscuro y cruel con el Lute.
En una pausa, se ocultó tras unas rocas tratando de recuperar el aliento. Desde su escondite improvisado, contemplaba el frente y se preguntaba si alguna vez conocería la verdadera libertad. La sierra, con sus escondites y sombras, era testigo silencioso de sus miedos y sueños. Cada corriente que pasaba parecía decirle”aún queda tiempo para cambiar”, para demostrar que no era el monstruo que otros pintaban, sino un hombre atrapado en un cúmulo de circunstancias injustas.
La persecución continuaba, y cada segundo era una batalla contra el destino. Las voces de los agentes se hacían más cercanas, y el sonido de las botas sonaba con fuerza en sus oídos. Sin embargo, en ese instante de desesperación, su determinación se hacía grande. Mientras el sol iluminaba su rostro duro por la vida, él sabía que, mientras pudiera seguir caminando, nunca se entregaría al destino que le habían impuesto.
Con la convicción de un guerrero, El Lute se levantó y retomó la carrera, dejando atrás la zona de peligro. Su mente se llenaba de planes, de estrategias y, sobre todo, de la firme certeza de que su lucha era por algo más que la simple supervivencia: era por la dignidad y la justicia en un mundo que, a pesar de todo, aún podía cambiar. Y así, entre la oscuridad y la luz del amanecer, continuó su fuga, con la esperanza de un día ver reflejada en el horizonte la victoria de la libertad.
La hija del escritor (…)
Nombre: Nayara Moreno Ortega
Curso: 1º ESO B
Centro: Santo Domingo de Guzmán Fesd (Palencia)
“No sabemos quiénes somos hasta que la vida nos pone a prueba.” Así comienza el relato sobre una adolescente rabiosa de 15 años, cuya torre de naipes se viene abajo debido al divorcio de sus padres, el noviazgo de su mejor amiga Marta con el “imbécil”, un trabajo de literatura que tiene que realizar con el chico “friki” de su clase sobre el escritor Benito Pérez Galdós (que casualmente se llama como su padre y comparte con él la misma profesión) y algún que otro secretillo que irá descubriendo a lo largo de la novela.
Un libro escrito por una mujer, con un personaje femenino como protagonista y leído por mí que soy una chica preadolescente de doce años. No se le puede pedir más, ¡hormonas al cubo!
Por un lado, el relato ha conseguido enojarme. A partir de unas cartas misteriosas escritas por un desconocido, María va obteniendo la información de cómo era tratada la mujer en la época de Benito Pérez Galdós a través de los personajes de sus libros: Fortunata, Jacinta, Tristana, Casandra, Doña Juana… Y además su abuela, también le va a dejar leer unas cartas escritas por su bisabuela. Gracias a esas lecturas, la adolescente protagonista, tendrá una visión de cuál era el papel de la mujer de finales del siglo XIX y principios del siglo XX: mujeres madres y esposas en una sociedad machista que cuidan de los hijos y obedecen al marido, no pueden desarrollar su talento con libertad y todo lo que suene a revolucionario es peligroso. Resumiendo, la mujer lo tiene muy difícil para poder cumplir sus sueños.
Por otra parte, me ha hecho reflexionar sobre el tema de la adolescencia, de cómo va evolucionando el tema de la mujer a lo largo del siglo pasado y de la educación con el paso del tiempo, de las relaciones con padres y amigos, de juzgar a las personas sin conocerlas, de los sentimientos…
Este libro me ha enseñado que tenemos que luchar por nuestros sueños, ideales y derechos; que no debemos juzgar un libro por su portada ni a las personas por su apariencia; que es igual de importante escuchar que ser escuchado; que la vida te va enseñando a base de cosas buenas y malas que se van cruzando en tu camino; que hay que afrontar los cambios; que la mujer ha vivido épocas difíciles a lo largo de la historia; que la lectura es un bálsamo en los malos tiempos y un refugio contra la soledad; que los abrazos tienen un efecto sedante y sanador.
Cada día tenemos que seguir aprendiendo y luchando por la igualdad, demostrando lo que valemos y sabemos sin tener miedo a decir lo que opinamos. Esto es muy necesario en el mundo actual, siempre, claro está, desde el respeto y la tolerancia.
Los temas tratados en ese libro siempre van a estar en boga: ¿Quién ha pasado la adolescencia o está en ella y no ha tenido las hormonas el plena ebullición, ha sentido ganas de llorar, no sabía lo que le pasaba, lo que quería, se ha enfadado con su mejor amig@, ha reñido con sus padres, ha opinado sobre cualquier tema, ha dicho que es mejor ser hombre, ser mujer, esto es cosa de chicas, o de chicos, le ha salido humo por las orejas porque no estaba de acuerdo con algo, ha tenido secretillos, se ha enamorado, ha contado algún chisme…? ¡Cómo la vida misma!
Rosa Huertas utiliza un lenguaje ágil que cautiva, anima y engancha a seguir leyendo, mezclado con un toque de intriga y misterio. Hay diálogos, descripciones, cartas, recursos literarios; todo ello muy bien documentado, explicado e hilado. La manera de describir a los personajes de Benito Pérez Galdós, te invita a querer saber más de ellos y de su obra, al igual que la descripción de los lugares de la ciudad de Madrid. Lo mismo que Galdós hizo para escribir sus historias, lo ha hecho Rosa Huertas, se nota que hay trabajo de investigación detrás. Además utiliza expresiones graciosas dentro de la seriedad del tema, como cuando María dice:”¿Ya no tengo cara de oreja?” Porque a María al principio le gusta más escuchar que contar. Y expresiones más emotivas, como cuando su abuela le deja a María la carta de su madre que es lo único que le queda de ella y dice: “Es como acariciar sus manos a través del tiempo”. Y cuando María lee la carta y dice: “Con los ojos escuché la voz de mi bisabuela a través del tiempo”. Al estar escrito en primera persona, yo sentí que era María mientras lo iba leyendo, me hizo sentir protagonista.
Me siento identificada con la bisabuela a la que le gustaba dibujar y escribir, la única diferencia es que yo puedo firmar mis obras y ella vivió en una sociedad machista, retrógrada e hipócrita. El mensaje que mandó a través del tiempo fue el siguiente: “Ojalá que, en los nuevos tiempos que vivas, ser mujer no sea una condena, una carga, una excusa para volverte invisible. Mira siempre el mundo con ojos nuevos. Debes sentirte orgullosa de ser mujer.” Luego Jorge, el amigo de María, me recuerda a amigos míos que al principio no lo eran porque los juzgué sin conocerlos.
María, la protagonista, ha aprendido a lo largo de la historia a hablar más y no escuchar tanto; a ser más asertiva con su padre después de contarle su gran secreto; un montón de historias sobre las mujeres de los libros de Galdós; ubicaciones de la vida de Galdós por Madrid; a reconocer las injusticias de la vida… Me recuerda a una amiga mía cuyos padres están separados y la relación con su padre es un poco tensa, las hormonas también influyen…
Hay una parte del libro que me gusta porque el año pasado casualmente anduve por allí paseando, es cuando describe la Plaza de Santa Ana de Madrid y la fachada del Teatro Español. Allí están las estatuas de Federico García Lorca, de Calderón de la Barca. Ninguna mujer en el Barrio de las Letras. Allí Jorge le dice a María esto tan bonito: ”Me gusta lo bien que escuchas, la capacidad que tienes para estar pendiente de las palabras del otro. Cuando me miras mientras te hablo, parece que me atiendes con todo el cuerpo, que de verdad te importa lo que te cuento. Estoy harto de los amigos a los que les hablas y están pendientes del móvil. Tú, no. A ti de verdad te preocupa tu gente: tu familia, tus amigos, no eres una persona egoísta, te interesas por nosotros. Eso se siente. Aunque hables poco, tus monosílabos dicen mucho y tu cara, más aún.”
Y como buena palentina, me gusta cuando nombran a mi paisano Victorio Macho que hizo una escultura de Galdós en el Parque del Retiro, aunque no sale muy bien parada porque dice la escritora que era poca cosa esa estatua para lo importante que fue Galdós, que era un poco deprimente, que daba un poco de lástima o de miedo.
Recomiendo la lectura de esta historia con un final sorprendente, que nos hace viajar de un pasado no tan lejano a un presente con más libertad, lleno de nuevas oportunidades y sueños que se pueden hacer realidad. Te mantendrá enganchado de principio a fin.
Trilogía Fuego (Joana Marcús)
Nombre: Inés Camarero Mazuela
Curso: 2º ESO G
Centro: IES Cardenal López de Mendoza (Burgos)
Seguramente pienses que vas a tener que leer otra aburrida descripción de un libro más, pero no, te voy a contar una experiencia que me cambió la vida y que puede cambiar muchas más.
Todo empezó cuando una amiga me regaló la Trilogía Fuego, de Joana Marcús, por mi cumpleaños. Cuando me lo dio, pensé: “¡Qué rollo, un libro más, como si no tuviera mil!” A mí no me gustaba mucho la lectura y la verdad es que yo en esa época leía solamente para que me entrara sueño. Pero no sabía que ninguno de todos esos mil libros juntos me podría gustar más que el que tenía entre mis manos.
Al empezar a leerlo no me inspiraba mucha confianza, ya que todavía no conocía bien a los personajes y no entendía muy bien la historia hasta que llegó ese momento, el momento en el que sabes que no vas a poder parar de leerlo, el momento en el que intuyes que no te vas a sacar de la cabeza cada letra del libro en todo el día, el momento en el que comprendes que nunca podrás olvidar la voz que sonaba en tu mente cada vez que leías los diálogos de cada uno de los personajes. Fue en ese exacto momento en el que comprendí lo que había hecho mi amiga por mí al poner ese libro entre mis manos.
A cada capítulo que leía del libro este me sacaba una sonrisa y una lágrima, aunque fuera mínima, porque no solo era leer un simple libro, sino que era sentir que entrabas en un mundo en el que solo podías entrar tú y nada ni nadie podía interrumpirte ni sacarte de ese mundo. Por eso cada situación que les pasaba a los personajes me afectaba profundamente, como si fuera mi historia y no la suya, como si lo viviera yo y sus cicatrices las notara en mi cuerpo. Lo que quiero decir es que hasta incluí pósits de distintos colores y formas en cada uno de esos momentos divertidos, importantes, emocionantes, que me habían hecho reír y llorar tantas veces. Para que cuando me encontrara con pocos ánimos o pensando que no encajo en el mundo, pudiera leer esos fragmentos y revivir todos esos momentos en los que el mundo giraba en torno a mí y que todos los personajes me apoyaban recargando fuerzas para seguir adelante con el día a día; sabiendo que, si ellos habían aguantado todo el sufrimiento por conseguir vivir a salvo, yo podría con lo que me pasara en ese momento.
Estos libros me han enseñado que da igual qué se ponga en tu camino, aunque tú seas un pequeño ratón y delante de ti haya una gran trampa para ratones que solo con hacer un pequeño movimiento ya te estuviera cazando. Y es que, aunque todos vayan contra ti, siempre conseguirás encontrar a alguien o reunir fuerzas para plantarle cara a todos esos inconvenientes que se ponen entre ti, tus sueños y tu libertad.
Cada página que he leído de estos libros me ha recordado más a la actualidad por la lucha de los personajes por equilibrar el poder en el mundo y por armonizar sus propias emociones. Ellas me indicaban problemas que enfrentamos hoy en día, como la destrucción que está generando el cambio climático en nuestro planeta o la lucha por el poder que sufrimos entre las sociedades. También el mensaje de esperanza en medio del caos que construyen estas obras es totalmente necesario en el mundo actual, pues nos recuerda que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay una chispa de luz que nos enseña la dirección que tenemos que seguir para lograr recuperarnos de cada pequeño rasguño que nos ha provocado la oscuridad del miedo y la ira.
Me identifiqué profundamente con la protagonista, Alice, cuya lucha interna por encontrar su lugar en el mundo y encontrar sus emociones para lograr expresar sus pensamientos me recordó a muchas de mis propias experiencias. Varios personajes me evocaron a personas de mi entorno como, por ejemplo, la sencilla y complicada, al mismo tiempo, forma de ser del segundo protagonista, Rhett. Esta se me asemejaba a la personalidad de mi hermano mayor, con esa manera tan segura y fiable de enfrentarse a los dilemas del día a día y la cálida forma de relacionarse con las personas a las que quiere. Además, muchos otros personajes me hicieron pensar que no podría vivir sin tenerlos a mi lado.
Lo que más me llamó la atención fue cómo la autora describía cada mínimo detalle de la trama como si fuera el aspecto más importante de todo el libro; incluyendo todos los colores, tactos, olores y hasta sentimientos que los personajes sentían por ellos.
También me llamo la atención cómo Joana Marcús, la autora, escribe cada fluido diálogo de la lectura haciendo que sea imposible no sentirse parte de la historia. Por último, un aspecto que me gustó mucho fue que fusiona distintos subgéneros de lectura, como aventura, ciencia ficción, amistad, amor y que entrelaza todos ellos formando un único libro.
El final fue una de las partes del libro que más me emocionó porque, aunque parezca sencillo y poco llamativo, su narración es lo que dota al fragmento de calidez e incertidumbre. Así, los últimos dos párrafos del libro configuran las palabras más bonitas que he leído en toda mi vida. Tanto me lo parece que me las aprendí de memoria para llevarme un pedacito del libro en mi cabeza a todas partes. Me impresionó mucho mi reacción al terminar el libro porque pensé que se había acabado el mundo, que no existía nada más que esas hojas de papel en las que mi mente había introducido mi corazón como si no tuviera más amor que dar para nada ni nadie más en todo el universo.
En definitiva, recomiendo encarecidamente esta trilogía, porque he leído muchos libros desde esta, pero ninguno de ellos ha llegado hasta lo más profundo de mi corazón como lo hicieron estas obras, ya que se trata de un texto que te obliga a mirar dentro de ti, así como a cuestionarte lo que realmente importa. Por eso, pienso que su lectura podría cambiar muchas vidas, al igual que pasó con la mía.
Luna de Senegal
Nombre: Aisha Kanté Paredes
Curso: 3º ESO
Centro: Colegio Nuestra Señora del Castañar (Béjar, Salamanca)
Este libro trata de la historia de una niña que tiene que dejar atrás toda su vida en Senegal en busca de una mejor. Relata la travesía hasta llegar a Vigo, donde tendrá que hacer muchos sacrificios junto a su familia para salir adelante. Narra cómo se adapta al nuevo país, las costumbres, la lengua y también como no se da por vencida teniendo claro su objetivo.
Para mí, la historia es muy emotiva y triste, aunque sé que es la vida real para muchas personas de primera mano, pues mi padre también es de Senegal y vino a España buscando una mejor vida.
Hay momentos en los que la historia te hace llorar o enfadarte porque sientes mucha rabia al saber que hay gente que se juega la vida para darle una mejor a su familia y poder tener un futuro prometedor buscando las oportunidades que en sus países no tienen.
Este libro me enseña lo afortunada que soy al tener una vida cómoda con muchas puertas abiertas. Además, tengo la oportunidad de conocer ambas culturas y me han enseñado desde pequeña que la vida no es fácil y hay que trabajar para conseguir los objetivos, aunque hay cosas muy injustas contra las que hay que luchar para que haya más igualdad en el mundo.
Como he comentado en el párrafo anterior, yo que soy mulata tengo que intentar enseñar a la gente que nos rodea que vivimos en un mundo globalizado, todos deberíamos tener las mismas oportunidades, y que somos las personas del hoy los que podemos cambiar para un mejor mañana.
Desgraciadamente, este mensaje es muy necesario puesto que sigue habiendo mucho racismo y xenofobia. Si convivimos con otras culturas y otra gente, aprenderemos más y seremos más fuertes, porque cada uno tiene sus virtudes y se las puede ofrecer a los demás. La unión hace la fuerza y es la clave para que la sociedad avance.
Actualmente, mucha gente viene de distintos países por guerras, situaciones económicas o buscando nuevas oportunidades de mejorar, y otros muchos que por situaciones políticas tienen que quedarse en sus países de origen y pasar penurias debido a que la sociedad no les deja evolucionar.
Siempre hay que recordar de dónde venimos y tener claro hacia donde vamos, y es importante destacar que los españoles también fuimos emigrantes en el pasado. Y nadie está libre de tener que hacerlo en algún momento de su vida.
En la vida hay que mirar en cinco direcciones: hacia atrás para saber de dónde venimos, adelante para saber dónde vamos, arriba para recordar a los que ya no están, a los lados para tener en cuenta quién te apoya y hacia abajo para no pisar a nadie.
La historia me hace pensar en la familia que tengo en Senegal y en todas esas personas valientes que salen de sus casas día a día buscando aquello de lo que carecen. Es triste no poderles ver a menudo, pero a la vez te hace fuerte para seguir trabajando y poderles ayudar desde la distancia.
Los autores te hacen sumergirte en la historia a través de las descripciones, como, por ejemplo, la relación que tiene la protagonista, Khoedi, con su abuela y la historia de la luna, y esto hace que el ritmo sea rápido, por lo que lo terminé en un par de días.
Me identifico con Khoedi, la protagonista, ya que es una chica valiente y luchadora, además, me trae bonitos recuerdos de mis abuelos de Senegal a través de las historias que me cuenta mi padre.
De ellos he aprendido que, aunque sea difícil salir de tu zona de confort, a veces es necesario para poder conseguir lo que te mereces y sueñas.
Lo que más me gusta de la historia es el trabajo que hace Mareime, de origen senegalés y profesora de la Universidad que trabaja con una asociación senegalesa en Vigo, ya que realiza una tarea importante para dar a conocer temas como la desigualdad y la pobreza.
Me llaman la atención las descripciones de los lugares de Senegal porque los conozco y me hacen viajar hasta ellos de nuevo.
El final de la historia es muy bonito, ya que Khoedi empieza el colegio, conoce otros chicos de diversas partes del mundo, es bien acogida en España e incluso se atreve a contar sus propias historias, captando la atención de todos sus compañeros que la escuchan admirados.
Por último, recomiendo leer Luna de Senegal para que todo el mundo sea capaz de incluir en su vida conceptos como integración y valentía. Además, entenderán mejor la sociedad en la que vivimos ya que muchas veces no valoramos lo que tenemos.
También conocer nuevas personas y culturas, creo que nos enriquece y hará que la sociedad avance, dejando todos a un lado los conflictos y creando un mundo globalizado.
La casa de Bernarda Alba
Nombres: Paula Martín Fernández, David Mateos García y Carla Calvo Barriga
Centro: CEO Alto Alagón (Linares de Riofrío, Salamanca)
Música: Friends for ever, Esther García González (fiftysounds.com)
Harry Potter
Nombre: Carolina García Rebaque
Centro: IES Asturica Augusta (Astorga, León)
Galería fotográfica
Así fue la gala de entrega de premios de la cuarta edición de ‘Mi libro preferido’ Castilla y León.
Guía de lectura
(VERSIÓN INTERACTIVA)