‘Mi libro preferido’ Castilla y León
5ª edición / curso 2025/2026
En esta página se recopila toda la información relacionada con la 5ª edición de ‘Mi libro preferido’ Castilla y León.
Ganadores 2026
Ganadores de la modalidad textual:
- Premio 1º ESO:
Sara Pérez Fernández, del IES Austurica Augusta (Astorga, Léon).
Título: “He jugado con lobos”. - Premio 2º ESO:
Lara Romero Mateo, del IES Virgen del Espino (Soria).
Título: “La saga de Harry Potter”. - Premio 3º ESO:
Xiana Rial Jiménez, del CEO Coreses (Coreses, Zamora).
Título: “Lavinia”. - Premio 4 ESO:
Samuel Torres Rojo, del Colegio La Milagrosa y Santa Florentina (Valladolid).
Título: “La Metamorfosis”.
Ganadores de la modalidad pódcast:
- 1º premio:
Eoin Aparicio e Imanol Vivas (4º ESO), del IES Valle del Luna (Santa María del Páramo, León).
Título: “Antonio es siempre todavía”. - 2º premio:
Alba Díez Hernando e Irene Martín Muñoz (4º ESO), del IES Pinar de la Rubia (Valladolid).
Título: “Maese Pérez el organista”.
Textos premiados
He jugado con lobos
Nombre: Sara Pérez Fernández
Curso: 1º ESO C
Centro: IES Asturica Augusta (Astorga, León)
Si soy sincera, cuando abrí el libro He jugado con lobos, de Gabriel Janer Manila, con un poco de curiosidad y otro poco de duda, no sabía si me gustaría. He visto muchos documentales sobre la naturaleza con mi abuelo, por las tardes en la 2, pero nunca pensé que la vida de un hombre conviviendo con una manada de lobos pudiera atraparme más que cualquier serie o película de aventuras.
Desde las primeras páginas ya me di cuenta de que no era una historia cualquiera de «animales salvajes», sino que estaba delante de una lección de vida que me ha hecho mirar nuestras montañas y bosques con unos ojos totalmente distintos. El libro nos lleva a la increíble experiencia de Marcos Rodríguez Pantoja, el «niño lobo» de Sierra Morena. Lo que más me impactó fue ver cómo la necesidad de sobrevivir se convierte en una forma de integrarse con el entorno.
Mientras leía, me preguntaba muchas veces: “¿Sería yo capaz de entender el lenguaje del bosque como lo hizo él?”. Entonces me acordé de mi tío Neme, que es pastor y que, entre los meses de junio y septiembre va en trashumancia con más de 3.000 ovejas desde el Páramo hasta la Cueta de Babia. A él, allí, también le pasa como al protagonista, está aislado en un refugio de pastores con lo básico: una cocina, cama y una chimenea para los días más fríos. No hay televisión ni nada que haya que enchufar porque no hay luz eléctrica: ¡como en una cueva, pero sin estar excavada en la montaña!
En muchas ocasiones, mi tío Neme ha visto de cerca a los lobos que atacan al rebaño y también a los osos, a los que se ha enfrentado él solo. Este verano lo visité y me quedé asombrada del paraje, es increíble. Conocí además el proyecto de Aventura Trashumante, un campamento especial en el que participan jóvenes (algunos en recuperación de un proceso oncológico) que disfrutan de unos días sin tecnologías y solo con lo básico. Todos estos chavales, que son luchadores en el día a día, valoran esa novedosa vivencia como una súperexperiencia positiva e inolvidable.
Volvamos a la novela. La narrativa de la historia es tan directa que, sentada en la silla de mi habitación, casi podía sentir el frío de la sierra y el olor a tierra mojada. Me podía imaginar que yo estaba allí con Marcos y los lobos. No es solo un relato de supervivencia; es una historia sobre la soledad, pero también sobre la lealtad más pura que existe: la de los animales que lo acogieron como a uno más de su familia cuando los humanos le habían dado la espalda. Los lobos tienen una gran inteligencia de supervivencia, instinto y respuesta, y en eso cualquier ser humano es inferior a ellos. En este libro cabe destacar que los lobos tienen extraordinariamente desarrollados el olfato, el oído y la visión nocturna, aparte de que su capacidad física, velocidad, agilidad, resistencia y fuerza de mordida son increíbles.
Hay un momento en el libro que me puso la piel de gallina: cuando Marcos describe cómo se siente parte de la jerarquía de los lobos. Me hizo reflexionar sobre lo que significa realmente «pertenecer» a un lugar. A veces, en clase o en nuestro día a día, nos preocupa mucho encajar, sobre todo a nuestra edad. Ver que él encontró su sitio en una cueva, rodeado de lobos y cabras, fuera de su contexto normal, fuera de la sociedad, me resultó emocionante y, a la vez, un poco triste por el mundo del que venía.
Si vives en una tierra como la nuestra, Castilla y León, donde el lobo es casi una leyenda viva (últimamente con los incendios de año pasado andan más cerca de las localidades), debería ser obligatorio leer este libro. A mí me ha enseñado que el respeto por la naturaleza no es algo que se aprenda solo en los libros de Biología, sino que se siente a la hora de salir al campo, leer este u otro libro similar.
“Los lobos no me traicionaron; fueron los hombres quienes me enseñaron qué es el miedo». Esa idea se me quedó dando vueltas en la cabeza mucho tiempo después de acabar el libro. Me hizo valorar más la libertad y, sobre todo, me enseñó que la inteligencia no es solo saber datos de cualquier asignatura, sino saber escuchar lo que el mundo natural tiene que decirnos. Por eso aprovecho en el pueblo a salir por el monte y disfrutar de cada rincón.
En conclusión, He jugado con lobos ha sido para mí un viaje de ida y vuelta. Me ha llevado a lo más profundo de la sierra y me ha devuelto a mi habitación con una pregunta: ¿quiénes son realmente los salvajes, los animales o los humanos?
Es un libro que recomiendo a cualquier compañero que quiera vivir una aventura real, de las que duelen y emocionan a la vez. No es solo una lectura para un concurso o hacer un trabajo para la clase de Lengua; es una de esas historias que te guardas en la mochila para siempre. Seguro que recordaré esta historia en un futuro con la misma emoción que cuando terminé de leer la última página por primera vez.
La saga de Harry Potter
Nombre: Lara Romero Mateo
Curso: 2º ESO B
Centro: IES Virgen del Espino (Soria)
Sumergirte en una historia como si tú fueras el protagonista durante siete libros; explorar mundos ficticios, pero con vínculos a la realidad; plantearte quién eres y quién podrías llegar a ser, observando qué personajes te representan; enfadarte cuando le sucede algo malo a algún personaje bueno; alegrarte cuando consiguen vencer al enemigo; llorar de tristeza o alegría; empatizar… Y mil emociones más que sientes, cuando te zambulles durante cinco meses o más en la lectura de los libros de Harry Potter.
Considero la “Saga de Harry Potter” una obra de arte, creada por la artista J.K. Rowling. Una obra de arte con mucho mérito, ya que me parece que hay que tener muchísima imaginación para crear un mundo totalmente distinto al nuestro (el mundo de la magia, Hogwarts…) y, aun así, poder encontrar en la lectura vínculos con la realidad. Por varios motivos como este, me encanta el estilo de escritura de la autora.
Por ejemplo, la forma en que mezcla la narración con la descripción es uno de los aspectos que más aprecio y que me gustaría resaltar. Mientras que otros autores describen por completo a los personajes en cuanto aparecen, J.K. Rowling a lo largo de la historia deja pinceladas de cómo es el carácter de estos. También enfoca muy bien la evolución de la forma de ser de los personajes redondos, ya que su carácter es clave para el desarrollo de la trama. Otro de los detalles que más valoro es que no aparecen diálogos constantemente, sino en instantes concretos en los que es necesario que los personajes intercambien información; de lo contrario, las historias se harían muy pesadas. Son historias largas y, aunque durante la lectura puede que en algunos momentos el ritmo se haga demasiado lento, más tarde, descubres que datos que habían aparecido en esas ocasiones, resultan clave para el desenlace; es decir, vas recopilando piezas de un puzle a lo largo del desarrollo de la historia para construir el final. También me encanta que la descripción de estas situaciones, de las que acabo de hablar, proporcionan información útil para los personajes en libros posteriores de la saga, y no sólo para lo que acontece en el libro en el que aparecen. Por ello, me parece un ritmo perfecto para este tipo de historia.
De nuevo, quiero destacar que esta saga presenta un equilibrio perfecto entre lo real y lo fantástico, ya que la autora mezcla el ambiente totalmente ficticio creado con personajes humanos. Debido a que los personajes experimentan el mismo tipo de emociones que los lectores, las situaciones pueden ser vinculadas directamente o encontrarles similitudes con problemas de la vida cotidiana y, por lo tanto, ayudan al lector a desarrollar herramientas para la vida diaria. Sin embargo, al tratarse de una historia de fantasía, nadie va a enfrentarse a problemas como los de Harry y sus amigos. Yo, como lectora de los libros, me he visto reflejada en varias ocasiones en la manera en la que los protagonistas buscan soluciones a los problemas; además, descubrir qué personajes me representan, me ha hecho pensar sobre mi manera de ser, ya que hay personajes en los que me gustaría verme reflejada y otros en los que no. Coincide mi personaje preferido con el que más me siento representada: Hermione Granger. Ella es la chica que siempre acompaña a Harry y le ayuda en todo momento, de la que seguro que habéis oído hablar. Me siento identificada con ella por varias facetas como su carácter, su amabilidad constante, su constancia para conseguir lo que se propone… También comparto con ella ideas, como que el bien siempre tiene algo de mal y viceversa. Hermione es una chica que, al principio de la historia, podía parecer de lo más inteligente y responsable, sin saltarse normas, estudiosa…Y nadie entendía por qué la habían metido en el “grupo de los valientes”. Sin embargo, con el transcurso de los libros va dejando atrás esos aspectos y adoptando una postura valiente contra el enemigo, para ayudar a quienes de verdad le importan: sus amigos. A lo largo de la historia, te das cuenta de que, además de verte representada con personajes, también ves a familiares o amigos reflejados en otros. Eso tiene su punto divertido, porque te imaginas que las cosas que les pasan a esos personajes les suceden a esas personas. Los libros están repletos de escenas graciosas, pero hay unas más importantes que otras. Me parece que los detalles más relevantes de la historia son los finales de cada uno de los libros. Son piezas clave para, en el último, construir el puzle entero. Todos y cada uno de los finales de los siete libros son asombrosos; pero, evidentemente el desenlace del último es el final de los finales. Se resuelve la trama a la que llevas cinco meses enganchada, todo cobra sentido… Creía saber lo que iba a pasar, sin embargo, me sorprendió con un giro inesperado de los acontecimientos. No cambiaría absolutamente nada de él, incluso me dio pena que se acabaran los libros…
A pesar de su final tan cerrado, Harry Potter me ha abierto puertas a un mundo inmenso, el de las novelas de misterio y fantasía. Gracias a ellos, he descubierto nuevos autores y me he adentrado aún más en el universo de la lectura. Harry Potter no es sólo una historia para disfrutar, sino que extraes de ella aprendizajes para la vida. Al ser una historia tan larga, se pueden sacar mil enseñanzas, pero en las que más insiste la autora son la amistad, la empatía y trabajar los logros. Creo que son aspectos que todo el mundo debería tener en cuenta y, por supuesto, me incluyo. Si todo el mundo cuidara de sus amistades y familia, la gente sería más alegre, porque alguien que socializa, disfruta, ríe, es mucho más feliz; si todo el mundo se esforzara para llegar adonde desea, seríamos una sociedad mucho más rica en todos los sentidos y, la más importante de todas, si todo el mundo fuera más empático, nos llevaríamos mejor, no habría conflictos armados y… El mundo sería un lugar más agradable para vivir.
Animo a cualquiera, ya seáis jóvenes o adultos, a leer estos libros para aprender, experimentar, reforzar tu personalidad, encontrar tu lugar, sentir emociones que nunca has vivido, sumergirte en el mundo de la lectura, viajar sin moverte del sitio… Y por otras razones que sois vosotros quienes las tenéis que buscar mientras leéis. ¿Estáis preparados para ser los magos de vuestra vida?
Lavinia
Nombre: Xiana Rial Jiménez
Curso: 3º ESO
Centro: CEO Coreses (Coreses, Zamora)
A menudo, la historia y la literatura nos han enseñado que los grandes cambios nacen de las espadas y los gritos de guerra. Sin embargo, tras leer Lavinia, de Ursula K. Le Guin, he descubierto que existe una fuerza mucho más profunda: la de quien observa, comprende y acepta su destino con una inquebrantable tranquilidad.
He elegido este libro porque no es una novela histórica al uso; es un acto de justicia poética. En La Eneida, de Virgilio, Lavinia es la hija del rey Latino, consagrada a casarse con un extranjero cuyo destino es fundar Roma, es decir, Eneas. Apenas es un nombre, una alianza política, sin voz, que mínimamente pronuncia un puñado de líneas. Le Guin decide rescatarla de ese silencio y otorgarle una conciencia propia, permitiéndole conversar con la sombra del poeta que la creó. El hecho de que la protagonista sepa que es un personaje literario me pareció una de las propuestas más originales y fascinantes que he leído nunca.
Lo que más me ha impactado es la observación de Lavinia. Ella encuentra el poder en los rituales y en su interior mientras los demás luchan. Me ha hecho reflexionar sobre cuántas voces femeninas han sido silenciadas e ignoradas a lo largo de los siglos.
El estilo de Le Guin es pausado y lleno de matices. No se lee con prisa por saber qué pasa, sino que se degusta por cómo se cuenta. El ritmo te envuelve como la niebla del bosque sagrado de Albunea, oráculo del Lacio, llevándote a un estado de reflexión sobre el tiempo, la memoria y la identidad.
Me identifico con la protagonista por su curiosidad y capacidad de cuestionar la realidad que la rodea. Aunque vive en una sociedad rígidamente estructurada, no se limita a ser una figura indiferente. Lavinia aprende que su identidad depende de su propia voz interior e interpretación de los hechos.
El detalle más fascinante es el encuentro en el bosque de Albunea, donde Lavinia habla con la sombra de Virgilio. Es una escena que rompe la lógica temporal y subraya que la literatura es un puente entre épocas. Personalmente, no he vivido algo tan fantástico, pero sí he llegado a conectar con un autor a través de sus páginas, sintiendo que estaban escritas para mí.
Lo que más me cautiva es la parte narrativa combinada con las descripciones sensoriales. Ursula K. Le Guin describe no solo el personaje físico, sino sus emociones.
El final me parece sumamente apropiado. Me gustó porque respeta el tono de la novela; un final más realista o violento habría roto la magia de la historia, aunque no la cambiaría. Creo que la idea de que ella se convierta en una voz eterna en el bosque es la conclusión perfecta para un personaje que luchó por encontrar su propia voz.
Recomendaría este libro a cualquier persona, especialmente a las mujeres, porque hemos sido las más silenciadas a lo largo de la historia. También porque es una forma de conocer la otra cara de la fundación de Roma, una versión donde la sensibilidad e inteligencia pesan más que la propia guerra. Este libro te hace pensar sobre quién eres realmente y el rastro que dejas en el mundo.
La Metamorfosis
Nombre: Samuel Torres Rojo
Curso: 4º ESO
Centro: Colegio La Milagrosa y Santa Florentina (Valladolid)
Imagina qué pasaría si un día te levantaras de la cama y descubrieras que, en realidad, te has convertido en un gran insecto. ¿Qué harías? En esta situación se encontró Gregor Samsa, el protagonista de “La Metamorfosis”, esta famosa novela de Kafka.
Descubrí la novela hace varios años, pero no tuve el placer de leerla hasta el verano de 2025, y quedé totalmente fascinado por la historia. Más que por el sentido literal de esta, por su reflexión, de la que hablaré más adelante en este escrito.
Desde el primer momento, esta obra kafkiana nos introduce a los lectores en una situación que al principio puede parecer absurda, pero que, sin embargo, pasa de ser una cosa fantástica para convertirse en algo muy humano. Gregor Samsa, un joven viajante de comercio que mantiene económicamente a su familia, despierta convertido en un insecto gigantesco. Lo que me sorprendió de esta parte no es la transformación en sí, sino la forma tan natural en la que el mundo sigue a su alrededor. Gregor, en lugar de pensar primero en el horror de lo que le había pasado, se preocupa por algo tan estúpido y trivial como llegar tarde, y por las consecuencias que esto podría tener. Esto ya revela hasta qué punto su vida estaba dominada por la obligación y la rutina.
A lo largo de la historia, está claro que Gregor deja de ser visto como una persona y pasa a ser tratado solamente como una carga, una cosa asquerosa que la familia tiene que arrastrar. Su incapacidad para trabajar lo convierte para su familia en alguien completamente inútil. Es verdad que, al principio, sus padres y su hermana muestran cierta preocupación, pero esa preocupación pronto se vuelve incomodidad, miedo o incluso rechazo. Con el paso del tiempo, el protagonista queda encerrado en su habitación, aislado del resto de la casa. Este cambio en la forma de actuar de la familia me resultó muy dura, porque en mi opinión creo que enseña cómo el afecto puede desaparecer cuando las circunstancias, o el interés en este caso, cambian.
Y para mí, esto revela uno de los temas más importantes de la novela: el valor que se le da a cada persona en función de lo que aporten a la sociedad. Mientras Gregor podía trabajar y ganar dinero para la familia, era apreciado y respetado; sin embargo, en cuanto deja de ser capaz de ganarse la vida, pierde su valor dentro de la familia. Por eso, creo que lo que quería Kafka con esta obra era principalmente dar una crítica profunda de la sociedad realista, en la que las personas parecen tener un valor solamente por lo que son capaces de producir; y esta crítica me mueve mucho internamente, ya que considero que tiene un gran peso y significado en nuestro mundo actual.
Por consiguiente, a mí no me gusta “La Metamorfosis” por su relato fantástico (porque a mí nunca me ha gustado la fantasía, sino las novelas más verosímiles y realistas, y con un atisbo de crítica social, si puede ser), sino como una metáfora de la pérdida de la identidad y la deshumanización. He estado buscando un término que se ajuste exactamente a lo que creo que Kafka quería decir con la metamorfosis de Samsa y considero que lo he encontrado: alienación. Según la RAE, se trata de la limitación o condicionamiento de la personalidad que se imponen al individuo por factores sociales, económicos o culturales, mientras que en medicina o psiquiatría es utilizado para describir la pérdida del sentimiento de la propia identidad.
Con esto me refiero a que, incluso antes de su transformación física, Gregor ya vivía atrapado en una vida que no había elegido realmente. Su trabajo como viajante le cansaba mucho y no le gustaba, pero lo aceptaba porque sentía la responsabilidad de mantener a su familia que, sin embargo, no se ocupó de él (e incluso abusó de él) tras su metamorfosis, que fue cuando más lo necesitaba. La metamorfosis la interpreto, por lo tanto, como una representación exterior de ese sentimiento interior de sentirse atrapado, reducido a algo tan miserable y sin importancia.
Otro aspecto muy interesante de la obra, que creo que he mencionado un poco más atrás, es la soledad del protagonista. A pesar de que Gregor todavía tiene su mente humana, cada vez se le hace más difícil comunicarse con los demás, ya que su voz ya no se entiende y sus gestos provocan miedo. Esto creo que puede llegar a reflejar cómo, en muchas ocasiones, las personas podemos sentirnos incomprendidas incluso dentro de nuestro propio hogar y rodeadas de nuestra propia familia. Kafka logra transmitir una sensación de aislamiento que, a mí, personalmente, me causó mucha agonía, e hizo que empatice con el protagonista, a pesar de su apariencia grotesca y extraña.
Dejando de lado un rato a Gregor, el protagonista, también creo que es importante mencionar la evolución de su hermana, Grete. Al principio es quien es más compasiva con él, llevándole comida, leche, y preocupándose por su bienestar. Sin embargo, con el paso del tiempo, incluso ella comienza a verlo como un problema del que la familia tiene que librarse. Para mí, esto demuestra que el cansancio y la presión (en este caso, de otras partes de la familia, como el padre, hacia ella) puede transformar los sentimientos de los más cercanos en desdén.
Por todo esto, creo que no nos podemos quedar en la superficie de la historia para valorar “La Metamorfosis”, ya que es principalmente una crítica contra la sociedad moderna y no un vacío cuento de fantasía. Creo que el autor transmite muy bien los sentimientos de Gregor, hasta el punto que llegué a sentir angustia por él, lo cual es entendible viendo el pasado que Kafka tuvo respecto a su familia (especialmente a su padre) y su vida (totalmente trágica). Es inquietante y extraña, por supuesto, pero nos da puerta para reflexionar sobre cosas que a todos nos persiguen: la identidad, la alienación, la soledad, los intereses sociales y lo frágil que las relaciones familiares pueden llegar a ser.
En conclusión, es precisamente la mezcla de lo fantástico con lo real lo que me gusta de esta novela, una de las más impactantes de la literatura del s. XX.
Podcasts premiados
Antonio es siempre todavía
Nombres: Eoin Aparicio e Imanol Vivas
Curso: 4º ESO
Centro: IES Valle del Luna (Santa María del Páramo, León)
Maese Pérez el organista
Nombre: Alba Díez Hernando e Irene Martín Muñoz
Curso: 4º ESO
Centro: IES Pinar de la Rubia (Valladolid)
Guía de lectura
(VERSIÓN INTERACTIVA)